Don Sancho de Londoño

Señor de Hormilla, Maestre de campo.
(Hormilla La Rioja, 1515 – Maastricht Español, Bélgica, 1569)

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Nace en Hormilla
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Entra en servicio
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Fallece en Maastricht
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Se publica su gran obra

Señor de Hormilla

Uno de los militares hispanos del siglo XVI más célebres de su tiempo, cuenta con los caracteres propios deseados por los políticos que gobernaban la Monarquía, porque fue un soldado con «fortuna» Don Sancho de Londoño era hijo primogénito de don Antonio de Londoño, señor de Hormilla (La Rioja), y de doña Ana Martínez de Ariz, natural de Nájera. Su abuelo paterno fue don Juan de Londoño y Rojas, casado con doña Inés de Porras, hija del señor de Agoncillo. Posiblemente nació hacia 1515 en Hormilla, lugar que añorará en el ocaso de su vida en las lejanas tierras de Flandes con unos versos que recordaban la torre del lugar. Con orgullo se hacía llamar en España y fuera de ella «Señor de Hormilla».

Su gran obra fue el Libro del arte militar, publicada póstumamente, en Valencia en 1596 por el sargento Francisco Lenguin.

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Ensayista y estratega

Conocía bien la historia antigua y escribió unos poemas poco conocidos, todavía inéditos, que se conservan en la Biblioteca Nacional de Madrid, titulados Laberinto de las cosas de España, y Soliloquios del estado de la Monarquía, que no pudo terminar porque le sorprendió la muerte. Don Sancho estuvo al servicio de Carlos V y Felipe II, participó en frentes mediterráneos y atlánticos, en suma, combatió en mil batallas y nunca fue herido, y se jactaba de que desde que entró en servicio, en 1542, no había perdido almena ni palmo de tierra donde se había encontrado y siempre bajo sus órdenes se habían ganado muchas plazas fuertes «con poquísima efusión de sangre de amigos y mucha de enemigos».

Leyenda Don Sancho de Londoño

Frases de Don Sancho de Londoño

Yo profesé, como sabéis, la espada, mas nunca aborrescí la pluma que no le diese alguna trasnochada

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El perfecto maestro de campo que se precia de su oficio y le usa como debe, hace buenos capitanes y estos tales buenos oficiales y soldados

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Serví desde mi verde primavera a los mayores reyes que ha tenido España

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El día que uno toma la pica para ser soldado, ese día renuncia al ser cristiano y profesa el ser gentil

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Raquel Sáenz y Monchi Díaz.

El amor de una familia por su tierra

En 2004 se comenzó con la construcción de este proyecto familiar con el objetivo de elaborar vino a partir del fruto de nuestros propios viñedos. Poco a poco ha ido creciendo gracias al duro trabajo de esta familia de agricultores que orienta sus esfuerzos en el cuidado de sus viñedos para conseguir unos vinos de calidad.

Raquel y Monchi, de Bodegas Don Sancho de Londoño
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